marzo 8, 2016

Historia de mi peor audición: la lectura a primera vista y el do movible

Memo Palacios Mi peor audición

La lectura a primera vista

Estaba en la oficina de Mr. Leonard, en la facultad de Música de Tulane en Nueva Orleans. Me estaba haciendo un examen de entrenamiento auditivo para ver si me aceptaba en su clase.

Todo iba perfecto, yo sabía que si algún talento tenía era precisamente ese: mi oído musical.

Y entonces se le ocurre darme una partitura y decirme: “te cuento cuatro y empiezas a cantar las notas”.

Una partitura…¡a primera vista!…¡CANTANDO!

Fue un fracaso, no pude cantar ni el primer compás…

Su sentencia fue muy clara:

“si quieres tomarte la música en serio, tienes que aprender a leer partituras”.

 

Como sabes, años atrás yo empecé siendo músico autodidacta. Creía que era suficiente con sacar de oído las canciones para ser un buen músico. Pero estaba completamente equivocado. Por no estudiar música, mi curva de aprendizaje era lenta y mi técnica estaba limitada. Por eso decidí estudiar, y tuve la oportunidad de hacerlo por un tiempo en Nueva Orleans.

Leer partituras era mi obstáculo más grande en ese momento. Decidí tomar el consejo de Mr. Leonard y me propuse superarlo.

Nunca me imaginé que años después, la mayor parte de mis ingresos iban a venir de escribir partituras y arreglos para orquestas.

¿Do, Re, Mi..? Todo estaba mal: el do movible

No fue nada fácil.

Para empezar, lo que yo conocía como Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, que aprendí en México, no correspondía al Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si en Estados Unidos.

La nomenclatura americana es diferente a la tradicional, la italiana.

En el sistema tradicional, un Do siempre es un Do.

Pero en el sistema americano, la palabra Do equivale a la tónica de la tonalidad en la que estamos. Si una pieza musical está en Fa (nuestro Fa), entonces Fa es nombrada Do. Este sistema es también llamado solfeo de Do movible.

Es algo así:

Melodía de "Clementine". Piper & West, "The Musician's Guide to Theory and Analysis"

Melodía de “Clementine”. Piper & West, “The Musician’s Guide to Theory and Analysis”

 

Observa cómo Fa (la primer nota) es nombrada Do.

¿¡Qué!?

La verdad es que ahora, me hace mucho más sentido así, porque la música es relativa.

El sistema de solfeo de Do movible utiliza las sílabas Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, para hacer referencia a los grados de la escala, independientemente de qué escala es. Do = ˆ1, Re = ˆ2, Mi = ˆ3… etc.

¿Y entonces cómo se refieren a las notas fijas? Con letras: C, D, E, F, G, A, B equivalen a nuestro Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si.

¿Tú sabes leer partituras?

Mr. Leonard tenía razón. Poder leer y escribir partituras hace mucho más eficiente el trabajo de un músico.

¿Alguna vez has estado en un ensayo por horas repitiendo la misma canción para memorizarla “hasta que salga”? Leyendo partituras, ese ensayo se pudo hacer en minutos.

Si te resulta confuso o complicado leer, no importa. A todos nos pasó.

La música es como un rompecabezas. Entre más información tengas más claro se irá haciendo todo. Es un proceso lento pero divertido. No te desesperes ni te rindas.

Ahora dime, ¿tú sabes leer partituras? ¿lo consideras importante? ¿cómo ha sido tu experiencia aprendiendo a leer partituras?

Deja tus comentarios.

@memopalacios

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