noviembre 22, 2016

El día que renuncié a mi oficina para ser músico de tiempo completo

Músico de tiempo completo

Yo estudié una licenciatura en Mercadotecnia y una maestría en Diseño Gráfico, ambos títulos en dos de las mejores universidades de México. Sin embargo no me dedico a eso, soy músico de tiempo completo.

La música no es mi trabajo alterno, ni tengo otro ingreso que paga las cuentas. Vivo exclusivamente de hacer música.

Siempre quise eso, pero no siempre fue así.

Lo que estudié VS lo que hago

Hace menos de diez años estaba sentado en una oficina pensando en mi computadora: “¿qué hago aquí?, esto no es lo que yo quiero”. Estaba ejerciendo mis estudios profesionales.

Y no estudié la licenciatura en música por razones que te serán familiares: dinero, presión social, miedo, panorama social y cultural del país, y una larga lista de razones que en su mayoría son debatibles, pero no hablaré de eso ahorita.

Me ofrecieron una beca para estudiar mi carrera y la tomé. Como muchos, me gradué y seguí con el manual de vida y carrera: me puse a buscar trabajo, hice un currículum, fui a entrevistas y ocupé puestos que no pagaban bien, pero me ofrecían a cambio “experiencia”.

Por mientras seguí con la música. Sería mi hobbie por el resto de mis días. Ese era mi plan.

Para mi sorpresa, las ofertas de trabajo no fueron lo que yo esperaba. Ni pagaban lo suficiente, ni eran tan inspiradoras como decían mis libros de texto, que estaban llenos de ejemplos de Apple, Disney y empresas que se anunciaban en el Super Bowl.

Pero lo más importante: eran trabajos que no me apasionaban.

Sí me gustaban, no voy a decir que no, pero no me llenaban tanto como la música. Tenía un hueco dentro de mí.

Decidí renunciar y perseguir mi sueño

Por mientrasyo solo me repetía que la música no era una opción de vida.

-“¿Por qué te resistes a algo que es tan obvio?…”,

me preguntó una coach profesional en un taller que tomé,

“…si tu pasión es tan grande ¿por qué dudas?”

-“Porque no sé si me va a ir bien. No sé si vaya a ganar lo suficiente”, le contesté.

– “¿Alguna vez te ha ido mal en la música? ¿Has fallado en algo que te hayas propuesto?…”

Pues… no.

Para ese momento ya había alcanzado varios logros como músico y generaba más ingresos que estando en agencias de publicidad.

“…lo único que puede pasar es que te vaya cada vez mejor”.

Y tuvo razón.

Después de varias semanas de debates conmigo mismo encaré a mi jefe para decirle: “voy a perseguir mi sueño”.

Di un salto de fe.

No se trata de que renuncies a tu oficina mañana y avientes los papeles de tu escritorio para perseguir tu sueño.

O sea sí… pero inteligentemente. 

Sé un verdadero profesional

Debes saber que no ha sido nada fácil.

En una profesión con tan pocas oportunidades reales de carrera y tantos aspirantes, por simple estadística llevaba la de perder.

¿Qué hice diferente? ¿Cómo puse la balanza a mi favor?

Tomé ventaja.

Para cuando renuncié ya tenía ingresos importantes que venían de la música. Ya había estudiado y practicado miles de horas. Ya llevaba años de experiencia profesional.

Desde que empecé a ganar dinero tocando en bodas a los 16 años, tenía la filosofía que me habían inculcado mis padres de hacer las cosas siempre bien.

Y no me refiero a tocar bien. Eso es una obligación.

Me refiero a ser puntual en los ensayos, a estudiar el material acordado, a ser honesto, respetuoso y responsable. A prepararme continuamente.

A ser, un profesional.

Y se volvió un círculo virtuoso. Cada vez fui conociendo mejores músicos y me fui relacionando en mejores proyectos.

Mejores proyectos, mejores ingresos.

A la fecha, he estado involucrado en la dirección musical de más de 50 espectáculos. He recorrido muchos países y pisado los mejores escenarios gracias a la música.

Pero… ¿por dónde empezar?
No creo en el éxito de la noche a la mañana. El éxito se gana, a base de trabajo inteligente.


Aquí te dejo una lista de trabajaos 
relacionados con la música por los que pasé antes de encontrar una estabilidad económica. No importa la dimensión del trabajo, siempre hice todo para ser un verdadero profesional.

  • Músico de eventos sociales
  • Músico y cantante de bares
  • Compositor de canciones institucionales
  • Arreglista y productor de nuevos talentos
  • Productor de pistas para karaoke
  • Ingeniero de grabación
  • Músico de sesión (bajo, guitarra y piano)
  • Transcriptor de partituras
  • Escritor de artículos sobre música
  • Maestro particular
  • Editor de sesiones grabación
  • Director ensambles vocales y orquestales a todos los niveles
  • Compositor de música incidental para teatro
  • Compositor de música para cortometrajes
  • Productor y coordinador de eventos
  • Mariachi

Si tuviera que volver a empezar lo volvería a hacer todo, porque no existe mayor satisfacción que dedicarme a lo que más me apasiona.

¡Feliz día del músico!

@memopalacios

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